La encrucijada radical.


La interna radical transita un sendero a destiempo. Fiel a una historia marcada por líneas interminables, se presenta como el partido centenario con tres candidatos presidenciables pero con ninguno que pueda enfrentar seriamente la candidatura oficialista. Esperando su lugar en el mundo opositor está a destiempo Ricardo Alfonsín, maniatado con la fuerte imagen de su padre, acompañado por los partidarios y apuntando todo su discurso a un electorado independiente, que en su gran mayoría, no tiene ni idea de la futura elección interna radical. Atrás y en otro tiempo quedo el plan de participar en las primarias abiertas.

A destiempo se presenta Ernesto Sanz quien llego tarde e inseguro a presentarse como precandidato a presidente, Sanz parece no contar con apoyo popular pero sería el candidato más propicio para un establishment huérfano, que no consigue un nombre fuerte y está un poco cansado de las negociaciones con el frente para la Victoria, por debajo de las mesas oficialistas. De ganar las internas de Abril, enfrentaría a Julio Cobos en las primarias de Agosto.
A destiempo se encuentra el Vicepresidente en ejercicio Julio Cobos, desde la fuerte imagen de Cristina Cobos y Vos y hasta la 125, Cobos fue un personaje muy menor en la historia política argentina, luego fue catapultado con el voto no positivo tal como lo había sido Alfredo de Angelí, en uno de esos momentos históricos tan difíciles de explicar.
Desde las primeras apariciones del legendario Irigoyen el partido radical parece encarnizarse en una pelea infinita. Parece enredarse en sus propias sabanas incapaz de articular un proyecto que sume voluntades y que consiga el equilibrio necesario para ser parte el poder. Amigo de los factores de decisión más importantes, no puede dejar de encarrilar su accionar en pos de un mundo más igual que el que tenemos. Cambiar algo para que nada cambie, se lee, invisible, en los desgastados comités del país.
Tanto Alfonsín como Sanz competirán en la primera interna nacional camino a las elecciones presidenciales de Octubre. Tanto Alfonsín como Sanz, saben que no están en condiciones de dar una pelea digna si no consiguen establecer una mínima agenda partidaria común. Saben también que la imagen de Julio Cobos los incomoda y saben que solo una minoría muy menor independiente está al tanto de las próximas elecciones. Entonces se embarcan en presentaciones, alusiones, páginas web, entrevistas en radio y televisión con la esperanza de posicionarse en la sociedad, cuando esta deje de preocuparse por la inflación, la mochila del colegio o el fin de semana largo de Carnaval. Cuando se apaguen esos ruidos, y los saltos se conviertan en pasos, habremos de presenciar una disputa menor, sin saber muy bien por qué y mucho menos, para qué.

Anuncios

Comentario recibido, muchas gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s