Entrevista a Martín Caparros. Cuando la actitud está en el interés por buscar.


 

La casa de Martín Caparros tiene dos puertas, siempre hay dos puertas pensé cuando caminé la media cuadra hasta llegar al río y ver, bajo los 38 grados de calor, como dos familias preparaban un picnic familiar en la costanera del centro de Tigre, sacaban un mate, armaban un sandwich y habrían una lata de paté.  

Siempre hay dos puertas, entrás por una con la certeza de tener algunas preguntas pendientes y los ojos abiertos para observar, por ejemplo, el numero uno de la revista Orsai sobre la mesa ratona, dos pilas de libros de Argentinismos y Los Living, cuadros de fotografías y bibliotecas en dos de las cuatro paredes que rodean la computadora y el escritorio desde donde debe pelearse por twitter con quienes insisten que se puede debatir en 140 letras.  Salís por la otra, desprevenido con el calor, buscando títulos que nunca alcanzan y  reeditando fragmentos de la conversación que quedan en la retina como anécdotas para otros tiempos. En la vereda de la costanera del intendente Massa hay turistas, parroquianos, canoas que avanzan por entre los interisleños y uno sale preguntándose con sincera inocencia. ¿Quiénes son lagente y que les importa de todo esto?

Estuve charlando con Caparros después de unas idas y vueltas simpáticas que me recordaron la imprescindible necesidad de comprar un auto con aire acondicionado. Me recibió en su casa de Tigre y hablamos de los temas que intenta tocar este blog, los medios, la relación con la política y el futuro. Si algo nos quedó pendiente (porque siempre quedan cosas pendientes) no tiene demasiada importancia ahora.

 Martín Caparros

Hay algo en la manera en la que te relacionas con el contexto que da la sensación de que siempre vas acorde a los tiempos, no desentonando, no atrasando. Es raro si uno lo piensa en términos de generación.

MC – Antes que nada pensaba que eso de ir acorde a los tiempos y que creo que lo decías de una manera amable,  yo me lo tomo como lo contario a lo que quisiera ser. Acorde a los tiempos implica estar en sintonía con la mayoría, con la corriente principal, y yo espero que eso no me suceda, me gustaría pensar que no voy  acorde a los tiempos, me gusta pensar que busco cosas nuevas y como actitud, claramente, lo que me interesa es buscar.

Lo que podemos decir entonces es que hay varios tipos de tiempos. ¿Cual sería el perfil de alguien acorde a los tiempos?

MC – No hay un tipo más acorde a los tiempos que Tinelli, el gran transgresor. Uuuuuu. Lo de Tinelli es peor que atrasar, es agarrar el caballo por la cola, pone frenos, pone obstáculos. Es un tipo que esta agarrando algo que quiere irse, que quiere cambiar de lugar y eso sin pensar en la idea de transgresión que esta tan devaluada. La transgresión es un concepto que esta devaluado desde el año 91, 92. “El gran transgresor” decían de Menem, porque tenia patillas, porque iba al programa de Sofovich. La transgresión se transformó en una forma de estar en el espectáculo, en una forma conservadora bajo la mascara de esos pequeños gestos que parecían fuera de lugar pero con esos pequeños gestos lo que hacían era dejar las cosas en su lugar y funcionando. Menem era el gran símbolo, como el propio Tinelli y como tantos otros que se animaban a decir palabrotas, o  a mostrar una teta, cosas que no representaban el menor cuestionamiento.

¿Qué pasó con la transgresión en los medios?

MC – A mi me parece que la pelea por la palabra transgresión se la quedó el menemismo, se la apropió. Y paso a significar nada para que todo siga perfectamente igual.

Desde hace unos años pasa algo parecido.

MC – Pasa algo parecido pero con palabras mucho más importantes. El estado trabaja de eso. Si vos miras la historia ves que una de las grandes transgresiones como fue el cristianismo fue finalmente apropiada por el estado en el siglo quinto. Después de haber sido un problema, finalmente el estado se la apropió y durante 17 siglos el estado hizo uso de eso. Lo mismo pasa en el siglo XVIII con la idea de Democracia. Una idea totalmente ajena a los estados como funcionaban hasta entonces.  Si te pones a pensar, cada una de las grandes ideas que constituyen los estados fueron ideas que estaban transgrediendo al estado.

¿Qué pasa cuando el estado toma las medidas y la transgresión se vuelve una medida oficial. Estatal?

MC – Toma la forma de política de estado. Con lo bueno y lo malo que eso significa.

 Con el kirchnerismo pasa eso también en varios temas que dejan de tener tensión cuando las toma como factor de poder.

MC – Pasan a ocupar otro papel, en el caso de los derechos humanos se ha transformado de algún modo en una apelación ritual museística, esto de que se insista tanto en los derechos humanos de los años setenta mientras se violan todo tipo de derechos humanos de los contemporáneos. Desde jóvenes que mueren a manos de las policías provinciales peleando por un poco de tierra hasta una minera como Famatina que tiene listas negras y esas listas están publicadas y este estado ¿cómo no va a abrir una investigación para preguntarse quién carajo son estos tipos que están investigando activistas sociales o políticos para ver como los sacan de juego? En ese sentido hay ejemplos infinitos.

Es decir, en el caso de los derechos humanos dejan de ser una herramienta de  lucha social para transformarse mayormente en un gesto ritual que tiene un contenido fuerte hacia el pasado pero un contenido infinitamente más débil hacia el futuro. Acá los derechos humanos han sido puestos en un espacio que ya no es transformador.

¿En los blogs de El País de España encontraste un lugar?

MC – Si, tengo un problema con eso. Cuando me propusieron en El País hacer el blog que estoy haciendo yo estaba muy entusiasmado por dos razones básicas, una era porque no tenia donde escribir, me habían rajado de Newsweek y no tenia donde escribir y no quería escribir en ninguno de los grandes medios tradicionales. Nunca estuve ni con la Nación ni con Clarín. Escribí algunas crónicas en la revista VIVA pero nunca columnas políticas. Llevo 25 años diciendo el papel que juegan estos medios en la política argentina. El hecho de que un gobierno que no me gusta se haya peleado con ellos para mi gusto no los hace mejores, siguen siendo iguales.  Esta idea de que los enemigos de mis enemigos son mis amigos es peligrosísima.

Y por otro lado la propuesta de El País me permitía esto de no estar en ninguno de los dos bandos. Hay una trampa que quiere hacer creer a muchas personas que, o estas con uno o estas con otro. A los dos bandos les conviene hacer creer que no hay otro lugar que no sea el gobierno o algunos grandes medios argentinos o algunos ricos argentinos que están enojados con él. Yo creo que hay que producir otros espacios y escribir desde afuera me gustaba como idea. Lo que más me interesaba era la idea de poder experimentar un poco el formato blog y no lo estoy haciendo, no lo estoy haciendo porque no encuentro la manera en este espacio. Esta idea de que el blog es un espacio muy libérrimo es tan falaz como casi todas las ideas, sobre todo es un espacio muy definido en donde cada vez que posteo algo, esto se convierte en un título que va a una grilla que se convierte en un espacio dentro del home del sitio Elpais.es y yo me había imaginado un espacio mucho mas elástico en donde esta mañana si se me ocurría recordar una canción iba y la colgaba. Y eso no lo puedo hacer. Estas son notas colgadas en Internet, ya no tienen correlato en papel pero son notas.

Esto tiene que ver con el lugar en donde se publican los textos, digo, hay cierta formalidad en el contexto del Home de El País que no te permiten poner cualquier cosa. Aun cuando te lo permitan.

MC – Es por ese lado, pero de una manera particular, porque cada ves que se sube un post nuevo ese post tiene un título, y eso se convierte en notas no son post, son notas. No puedo poner títulos que digan “hace calor” El contexto no es para eso. Ellos, la gente de El País me dicen que haga lo que quiera pero todavía no tengo claro porque no estoy haciéndolo.

Martín Caparros

¿Qué te pasa con la vuelta que tiene twitter?

Descubrí la situación de feedback más o menos instantáneo en las contratapas del Diario Crítica que empezaron a circular mucho por la web y me parecía interesante porque yo había escrito 25 años sin saber lo que pensaban los lectores más allá del entorno. Encontrarme con qué si podía tener un acceso a eso me pareció muy interesante. En esta época del país, es mas complicado, para empezar hay mucha puteada. Puteada incluso con mucha falta de ortografía. Si hay algo que no soporto es que me puteen con falta de ortografía. Eso me desalienta un poco, de todas maneras leo la mayor parte de los comentarios. De todos modos he notado últimamente que hay menos comentarios ahora que hace cuatro años, pero hay mucha más lectura. De pronto estas notas de El País tienen mucho más lecturas que las de Crítica y eso tiene que ver con que muchas personas que comentarían ya no lo hacen en un lugar ajeno sino que lo hacen en su propio lugar, que es Twitter. Ahora hay una posibilidad de una circulación autónoma que te permite comentar las cosas en tu propio espacio. Ya no vas al pie del otro y funcionás en la clara desigualdad simbólica entre el dueño del espacio y el espacio del invitado. En el caso de twitter estas en una estructura en donde hay una supuesta equivalencia entre todos los espacios de discurso. Acá tus 140 caracteres valen los mismos 140 caracteres. Hay una igualdad de oportunidades que después, como siempre sucede con la igualdad de oportunidades se va transformando en desigualdad. Resulta que uno tiene 10 mil seguidores y otro tiene 25. Resulta que el que tiene 25 ya no tiene la misma posibilidad de funcionar que el que tiene 10 mil pero eso ya es un segundo paso.

¿Te fuiste de Newsweek, te fueron, te enojaste con la censura al levantarte la nota?

MC – Por un lado estaba claro que el lugar central de publicación de las notas era la web y no la revista. Cuando Szpolski me llamó, me dijo que iba a salir en la Home de lo que era El Argentino, y cuando le pregunté en que revista, me dijo que en cualquiera, estaba claro que lo importante era la web y no la revista.  Yo elegí Newsweek por varias razones pero era secundario en relación a la web. Cuando la nota la levantan de la web yo considero que ha sido censurada, a partir de eso tengo un par de reuniones con ellos y les dije que no podía trabajar en esos términos y quedamos en seguir discutiendo la cuestión y a los tres días me mandaron un telegrama de despido.

¿Ese tipo de gestos que aparecen, lo relacionas con el descrédito en los medios de comunicación? Digo, ¿la gente normal esta interesada en la credibilidad de los medios o llega a su casa, prepara la cena y se sienta a mirar a Tinelli y ya?

MC – Yo querría creer que la gente normal no mira a Tinelli, son muchísimos  según el rating, pero no son la mayoría, son tres millones en un país de cuarenta.  Yo creo que hay una especie de desprestigio de la palabra mediática y no podría ser de otra manera cuando los medios se han aplicado en producir ese desprestigio. Todos los medios importantes del país se dedican a decir que lo que dicen aquellos otros medios es falso. Los medios mas tradicionales Nación, Clarín, un poco Perfil diciendo que lo que dice el gobierno y sus medios es falso. El gobierno y sus medios diciendo que lo que dice Clarín, Nación, es falso. Y bueno, hay un escucha para eso. A mi me parece muy interesante, me rompe un poco las pelotas de que esto ocurra de una manera tan chabacana pero ha sido como una especie de largo curso de educación para la lectura de medios, en el sentido de que desde hace varios años están diciéndonos “desconfíen de lo que escuchan en los medios, estén atentos”.

¿Esa Crítica se transforma en descreimiento?

MC – Crítica es descreimiento. A mi me parece muy saludable ese descreimiento. Cuando uno se enfrenta a un medio hay que preguntarse cosas como ¿desde donde escribe este? ¿Por qué se enteró? ¿Cómo puede ser que lo sepa y en que le conviene?

Tendrá que ver con una actitud de mostrar la cocina de las producciones, eso se usa mucho y aparentemente atrae audiencias.

MC -Me parece que no es elección. Los empresarios quieren hacer su negocio, sobre todo el grupo Clarín que siempre quiso hacer su negocio y prefirió mantener esta apariencia de neutralidad porque eso le permite hacer mejor su negocio y adaptarse mejor al juego de pegarle o no pegarle a un gobierno, ese juego de negociación en el que siempre funcionaron y que les salía bien. Pero por otro lado, esa supuesta neutralidad le permite presentarse como neutro, presentarse como  los que muestran la verdad, como si la verdad existiera. Porque el pacto implícito que se presenta tiene que ver con que esos medios vienen a traerte la verdad, a reflejarla.

¿Y ese pacto se rompe?

MC – Ese pacto se rompió cuando vienen de un lado y del otro gritando esto es falso, no, aquello es todo mentira. Ese pacto fundacional de la relación con los lectores se rompe cuando el lector empieza a tener esa lectura crítica y por eso es interesante, porque ese pacto es falaz. Porque un medio nunca puede ser neutral porque elije lo que cuenta y lo que no cuenta. Aun cuando no tuviera malas intenciones. Simplemente porque tiene que hacerlo. Los periodistas piensan que hay cosas que son noticias y cosas que no lo son como si estuvieran escritos en las tablas de la ley.  Pero insisto, no creo que lo hayan hecho a propósito porque eso si es escupir para arriba.

Hace unos días ha dado comienzo una especie de batalla con el cierre de Megaupload y ataques del colectivo de hackers Anonymous a distintas empresas que apoyan leyes de control de contenidos en la web. Yo creo que ahí hay algo grande y nuevo. ¿vos que ves?

MC – Justo se termino un mes de cuenta Premium que había comprado, quería bajar unas cosas y nunca había probado el sistema, el día que se acabo fue el día que lo cerraron, yo creo que se apagó  porque vieron que el negocio no iba a andar.

¿Ves algo nuevo ahí?

MC – No lo tengo sistematizado, pero sigo con interés las  discusiones, sobre todo de los escritores, Lucía Etxebarria dijo que no iba a escribir más por las bajadas de internet que había. Justamente Hernán Casciari le contesto. Me impresiona bastante, me parece sorprendente como la legalidad esta tan fuertemente del lado del mercado. Como parece que defender los derechos de autor y los derechos de propiedad fuera una actitud presentable y progresista digna de ciertos intelectuales. Me impresiona con el descaro y la facilidad con la que se defienden estas cosas.

Porque en principio me parece que escribo para que si alguien quiere, lo lea. En realidad, escribo porque me importa escribir. Porque la paso mejor cuando lo hago que cuando no lo hago. En segundo lugar me gustaría ser autosuficiente y decir que me alcanza con leerme yo mismo, pero también me gusta que me lean y en tercer lugar gano plata. Pero me parece que claramente eso tiene que estar en tercer lugar.  Si hay una manera de que haya mas gente que lea y si tiene ganas pueda acceder a lo que escribiste a mi me parece que está bien. Después vemos como hacemos para seguir ganando plata, es secundario, primero es bueno que haya una manera de circulación y que mas gente pueda acceder a la producción cultural que quiere. Después vemos como hacemos cada uno de los que producimos para seguir viviendo. Yo no creo que el mercado sea la única manera.  A mi me alegra mucho que cada vez hay mas producción para compartir. Por twitter, una chica me pregunto si estaba Argentinismos en Ebook y yo se lo mande en un .doc, eso lo he dicho siempre, si alguien me lo pide se lo mando. (NdA: Quienes estén interesados en los libros de Caparros en PDF o .doc me dijo que no tiene problemas en enviarselos por mails a quienes se lo pidan)

Mi papá decía que en los últimos cincuenta años el mundo había cambiado ochenta veces. Hay mucha gente dispuesta a defender la legalidad de la situación de compartir las cosas. Me parece que hay gente dispuesta a defender que los contenidos se divulguen gratuitamente.

MC – Hace años escribí algo que me había impresionado mucho y que en definitiva tiene que ver con el rol de la propiedad. Cuando apareció Napster, a mi me pareció muy interesante porque había aparecido una forma nueva. Hasta entonces si yo quería compartir mi sándwich, me quedaba con medio sándwich. Con Napster  apareció una forma de compartir lo que tengo sin perder ni un poquito de lo que tengo, eso fue nuevo y no veía ejemplos así. Es una forma muy interesante en el cambio de la propiedad. El asunto es, los límites que tiene y que pasa con eso. Por el momento esto pasa en temas de contenidos culturales y con pocas otras cosas. Sigue habiendo una preeminencia del mundo material en donde las formas de  propiedad siguen siendo iguales que hace tres mil años. ¿Ahí que pasa? Por un lado podríamos tener cierta tendencia a pensar que este cambio es un cambio social de primer orden olvidándonos  que todo lo que tiene que ver con el  mundo material, como la comida o la ropa que siguen estando regidas por una forma tradicional de propiedad. No exageremos tampoco el cambio de esto, por ahora. Hay que ver si a partir de los cambios de la producción cultural surgen otros cambios, pero por el momento no esta claro como se reacomodan los productores culturales a este cambio en la forma de propiedad. Digamos, hubo reacomodamientos a lo largo de la historia. Me parece que lo tonto de todo esto es aferrarse a las formas capitalistas como si fueran la esencia de la perfección.

Habría que ponerse ingenioso para encontrar situaciones en términos materiales de intercambio.

MC – El otro día discutíamos de esto y yo decía que el espacio material en el que ví un cambio semejante al que se da en este espacio de la cultura digital es en una cosa que va a sonar medio tilinga pero que a mi me tiene muy impresionado y que son las bicicletas en París. Desde hace unos años hay un sistema de bicicletas en París que se llama Velib, que son miles de bicicletas que están estacionadas en distintos lugares en la ciudad, Macri empezó a hacer eso pero lo hace de una manera tan pedorra que no tiene ningún efecto, en París están por todos lados y uno las usa con una especie de tarjeta SUBE, la pones ahí y en media hora la dejás en otro lado. Ahí hay un cambio interesante por el cual el uso no implica posesión. Una de las bases del sistema capitalista es que para usar tenés que poseer. Tanto en esta forma de circulación de la cultura digital como en estas bicicletas hay un uso  sin posesión y eso me parece interesantísimo. Es el único mecanismo que conozco por ahora donde desborda esta cuestión hacia el mundo de lo material. No se como puede reproducirse esto en otros campos porque cuando te comes una pizza te la comiste.

Los Living ¿Estabas contento con el premio?

Si, es un premio que yo quería tener porque lo respeto.

¿Lo sentiste como un acto reivindicativo?

MC – No para nada, realmente pasa que en la lista de los que tuvieron el premio me da gusto estar, es uno de los pocos clubes en los que me gustaría estar como socio.

¿De que va Los Living?

MC – Es la historia de un chico argentino nacido en el 74 contado con una clave picaresca, con bastante humor, humor que se va congelando ni bien avanza la historia y el pibe se transforma en un heraldo de la muerte para  un pastor brasilero y todo termina en una especie de gran carnaval que es la movida Living que no te voy a  decir que es.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Velib, las bicis de París

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5 comentarios en “Entrevista a Martín Caparros. Cuando la actitud está en el interés por buscar.

  1. Caparrós, no se puede comparar el tema de las bicicletas con el de la circulación de la cultura digital. Esas bicicletas alguien las hizo y alguien pagó por ellas. No estoy a favor de la ley SOPA pero tampoco defiendo al dueño de megaupload. La pancarta de la democratización de la cultura está siendo aprovechada por personas como ésa, que sólo buscan lucrar con el trabajo ajeno. Para agravar las cosas se está generando una desvalorización peligrosa del trabajo intelectual y artístico que termina promoviendo a los Biever. El caso de youtube es claro, le pagan al “artista” una suma de dinero cada mil visitas. Los artistas que obtienen ganancias son los que producen entretenimiento, variantes de lo ya conocido para subyugar a las masas y eso no es precisamente lo que el arte debería ser. Tengo mil ejemplos para rebatir la defensa de la democratización de la cultura como sinónimo de distribución gratuita, ojalá Caparrós escriba en su blog sobre el tema para poder debatir.

  2. Volvi a leer el post de Caparros. Comparar los crimenes de lesa humanidad, osea q no prescriben q la humanidad los juzga con el gatillo facil y otros es de una burrada elevada al cubo. NO REGISTRA LA MENOR COMPARACION!

  3. Seguir buscando…una avidez que no cesa pero al mismo tiempo, duele.Sobre todo cuando encontras algo fulero.

  4. Lei toda la nota y me recoincilie un poco con Caparros, cosa q a el le importa un jocara, por supus pero a mi me gusta.Sobre todo por su postura anticapitalista a anios luz de Lanatay cito.,)quien carajo va a escuchar a los wichis y quien va a poner guita para solventarla= Lanata.Me gusto mucho la nota y lo de las bicis q no son de nadie y son de todo en Paris ….sublime! Pedirle al ninio Macri q entienda eso es una huevada. el es un neoliberal q ahora estaria feliz con Rajoy= franco=Si podes explicarme como puedo hacer para comunicarme con Caparros por un libro, el ultimo o no, es igual, te lo agradeceria. Perdon por mi forma de escribir pero estoy en la compu de mis hijos y no la entiendo.

Comentario recibido, muchas gracias.

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