Entrevista a Osvaldo Bazán: “Saber cambia todo. Y lo que hacemos es saber.”


Cuando Bazán me dice que a la mañana bailaba con el payaso mala onda y a la tarde dirigía la sección Cultura del diario Crítica, yo me acuerdo de una mañana en mi casa levantándome de alguna resaca y prendiendo la tele y ver salir vivísimo un  petiso Guinzburg haciendo pogo con Recondo, Galende, Ernestina y Osvaldo Bazán. Me acuerdo del “Bicho” Gómez (El payaso malaonda) saltando sobre todos y me acuerdo del petiso escabulléndose con sus pequeñas piernas por entre la gente y revoleando globos con el brazo izquierdo

Me acuerdo también de una madrugada de sábado cuando leí la contratapa de Crítica y un texto escrito por Osvaldo que reclama “que hacer con la piedad” y de una frase: La única justicia verdadera es que un chico vaya a un recital y no muera por eso. Y que estudie. Y que juegue. Y que coma. Y que haya alguien esperándolo en algún lado. Y que sienta que no está solo, que hace falta, que es necesario. La única justicia verdadera es que no te maten las rutas, la falta de atención sanitaria, o la policía, o el paco, o el que está de paco hasta la muerte. Justicia es una escuela, un hospital, cloacas, agua, gas, electricidad, rutas, trenes, trabajo, bibliotecas, potreros, aire limpio. Eso, tan mínimo, tan banal, tan que es así y no tiene vueltas, es lo que no hay. 

Entrevistamos a Osvaldo Bazán en una esquina del barrio de la zona del Abasto a donde vive este rosarino que llegó a Buenos Aires en el año 1994 después de trabajar diez años en medios locales y que tuvo que empezar de nuevo porque este no es “un país federal”.  Habló de la conexión que tiene con sus miles de seguidores en twitter, habló de la ley de matrimonio igualitario (Es Bazán) y habló de Lanata y  de su experiencia en el diario Crítica.

Un tipo de estos tiempos que pelea por las cosas importantes y que dice empezar a poder diferenciarlas.

OSVALDO BAZÁN. Javier Castillo Fotografo

  Javier Castillo, Fotógrafo.

Tenés en twitter más de 75 mil seguidores, es casi un punto de rating.

Si, casi un punto. Igual en el punto de rating la tele esta prendida. Acá no sabes si los 75 mil están pendientes de lo que escribo.

De todos modos son conciente que hay mucha gente.

Sé que hay mucha gente ahí y voy aprendiendo equivocándome porque hay cosas que hice mal. Espero haber aprendido algo. Igual todos estamos aprendiendo de que se trata y a mi me parece maravilloso.

¿Cómo empezaste tu militancia web?

Yo arranco con el tema del matrimonio igualitario. Con Facebook pudimos armar una red informal en donde nos esterábamos lo que pasaba en Chajarí, en San Rafael, el Chivilcoy, en Tilcara, armamos un movimiento bien nacional y esa circulación de la información fue primordial hasta que se promulgo la ley.

Ahí militaste fuerte.

Yo nunca pertenecí orgánicamente a ninguna organización. Sin embargo voy a la marcha del orgullo desde el 96 cuando éramos 500. Nunca milité orgánicamente porque no esta en mi naturaleza, pero siempre desde mi rol de periodista es que ayude en lo que pasó con la ley.

Cuando se empieza a debatir la ley y me empiezan a llamar de los medios, porque como trabajo en los medios  me empiezan a llamar yo dudo un poco porque ya había publicado el libro en 2003 y estaba un poco cansado del tema. Pero cuando en la noche de la votación en diputados el debate se cierra con Rossi leyendo el epílogo de mi libro, que fue lo mas groso que me pudo pasar en mi carrera periodística yo no lo podía creer, ahí me di cuenta que me tenía que comprometer y que era un momento para eso. Entonces empecé a aceptar todas las entrevistas y debates al respecto y me sentí muy unido con los chicos que estaban en la militancia. Teníamos en contra a gente que estaba claramente mintiendo y tuvimos que estudiar para aclarar el tema.

¿La ley llegó antes que la aceptación social?

No creo que se pueda decir si se llega antes o después. No creo que haya sectores de la sociedad que acepten el matrimonio entre personas de dos sexos. Pero es cierto también que hay parejas que tienen más de 25 años y esas parejas hace 25 años estaban preparadas para esa ley. Si, esa ley fue un bálsamo para los que creían que era necesaria y pedagógica para los que no entendían de qué se trataba. Me parece que la discusión que se dio en todo el país fue justamente lo que se había impedido hacer desde hace dos mil años.

¿Legitima una ley?

Por supuesto, no solo por las cuestiones prácticas sino por el enorme valor simbólico. Si dos chicas o dos chicos se daban un beso en un bar antes de la noche del 15 de julio de 2010 podía venir el mozo y decirte que este es un lugar de familias y desde esa noche, esos chicos le pueden decir: Esta es mi familia. El cambio es enorme. Creo que ahora lo que esta faltando es que terminemos de apropiarnos de la ley y del espacio social que la ley nos da. Creo que con la ley tenemos espacio para ser más libres. Tenemos un espacio que hemos ganado y ya no tenemos porqué sentirnos de segunda.

 

Bazán parece encontrar en esa “red informal” que dice que armó con su enorme cantidad de amigos en Facebook una manera de militancia y una manera de conocer lo que pasaba en el resto del país con gente que pensaba lo mismo, que sentía parecido y que necesitaba exponer la discusión. Chajarí, Chivilcoy o Tilcara, desde el norte al sur del país pudieron organizarse y ponerse de acuerdo sin que los medios tradicionales se percataran en lo más mínimo al respecto.

¿El único futuro posible está con la comunicación en Internet?

Me parece que esta claro que el futuro es ese. Cuando vos podes ver una foto de un tipo que le están pegando sacada por un tipo que estaba ahí cambia todo. Saber cambia todo. Y lo que hacemos es saber. ¿Qué hacemos con eso? ¿Y de que manera el periodismo profesional va a responder a eso? No lo se, pero no hay que perder de vista los estándares de calidad que da el profesionalismo y que son importantes. A mi me interesa, no solo la foto sino saber quién, cómo, cuándo y dónde. Y eso es parte de la profesionalización del periodismo.

Orsai propone eliminar al intermediario. ¿A vos que te parece?

No podemos pensar que estamos viviendo en una sociedad pastoril en donde nos vamos a encontrar todos a cambiar nuestros productos. Yo necesito como periodista tener un sueldo y necesito tener tiempo para investigar y eso es dinero. Y eso se paga. No tiene por qué ser gratis. Como se va a compatibilizar eso no lo se.

Estamos en un momento bisagra, no se les ocurría que esto podía pasar y ahora esta pasando. Algo se le va a tener que ocurrir a la industria discográfica. Es cierto que a un tipo al que se le ocurre una canción maravillosa, tiene derecho a vivir de eso, porque se le ocurrió a él. Porque si él no lo cobra posiblemente no lo haga mas.

En Ecuador, por ejemplo, los tipos que tocan no graban un disco porque se destruyó la industria discográfica. La piratería destruyó la industria, entonces los músicos tocan en los bares pero es muy difícil de mantener, la solución es que se puedan bajar los temas pagándolos, no lo sé.

Con los libros lo mismo

Con los libros lo mismo, si vos querés escribir una novela maravillosa y después regalarla estas en todo tu derecho. Pero es probable que así nos perdamos un montón de buenos escritores que van a tener que trabajar de otra cosa. Yo no termino de entender porqué después de cincuenta años tus hijos tienen que seguir cobrando por eso, pero hay un punto en donde es lógico que el tipo creador quiera cobrar por lo que hace. A mi me gusta que los músicos puedan tener dinero para poder hacer mejor música y también quiero que esa música esté a mi alcance, que no este a precios prohibitivos para que los tenga solo el que los puede pagar.

¿Pagar, pero pagar menos?

Estamos pidiendo: “dennos productos gratis asi yo sigo viviendo en el capitalismo” y hay una contradicción ahí. No está bien que las canciones sean gratis. De hecho son gratis, yo las puedo cantar si quiero. Pero, de verdad,  si son gratis, ¿los músicos no van a dejar de hacerlas?

Además estamos pensando en cosas viejas. Estamos pensando en cobrar discos. Nadie que tenga menos de veinte años se mete en una disquería a comprar discos. No existe más eso.  De hecho las discográficas sacan recontra lujosas ediciones de discos que fueron famosos en los setenta y los ochenta para que los compren tipos de más de cincuenta años que tienen guita. Vuelven a salir los vinilos incluso. Pero esa es una industria que está mirando para atrás y no para adelante porque esa gente se va a morir y los pibes de quince años van a seguir sin entrar en las disquerías.

¿Haces algo diferentes por tus seguidores de twitter? ¿De donde salieron?

Yo hago muchas cosas que son distintas entre sí. Hay algunos que se engancharon cuando empecé a hablar de la ley de matrimonio. Yo no me creo tan importante. Cuando voy por la calle, me dicen, chau Peluffo, chau Rozín. Y eso pasa con la gente que esta en la tele.  Por suerte a mí, esa popularidad que te da la tele me llegó de grande y entonces puedo no creérmela.  Seguramente a muchos les da por las pelotas que yo este con Lanata o que trabaje en TN y hasta me putean por eso pero no puedo creer ni la puteada ni el elogio.

Un día que el asunto de la tele me termino de abrir los ojos fue el día que murió Enzo Viena, a Enzo lo encontraron dos o tres días después de que había muerto. El tipo en los sesenta tenía sesenta puntos de rating y finalmente salió en una mención chiquita asi en el diario tres días después. Entonces: ¿Qué tan importante son los sesenta puntos de rating? ¿Qué tan importante es que por la calle te digan “chau maestro” pensando que soy Rozín? No sé que busca la gente, y como no sé, no tiene sentido que yo trate de hacer lo que ellos esperan que haga.

Cuando estoy en twitter a veces lo uso mucho de ficción, como una manera de apropiarnos de la ley, hago comentarios muy de gays. Me parece que esa es una manera de decir: “es esto nomás”.

LANATA

 

¿Por qué seguís trabajando con Lanata cuando parece el enjuiciado por una parte importante de los periodistas de tu generación?

Me gustaría un poco menos de hipocresía. Todos, cuando nos llamó Lanata para trabajar decían: “Me llamo Lanata para trabajar” y Lanata a los tres meses se puso las plumas y se fue al teatro.

Lanata vendió el diario Crítica cuando, según él, no podía perder más plata. Para mi Lanata no le puso el cuerpo al diario. Lanata no estuvo ahí y el diario no fue lo nosotros pensamos que iba a ser.

¿Lo encontró mas viejo que en Página?

No lo se. Yo sé que se fue al teatro. Y después vendió el diario, Mientras él estuvo en el diario todos estábamos en blanco y cobrábamos a fin de mes y decíamos “me llamó Lanata”.  Lanata vende el diario porque es un pésimo empresario. Un año después Lanata le había vendido el diario al peor. Que casualmente era el único que quería comprar un diario. Contra ese peor, yo estuve, hice los paros y estuve adentro en la toma del diario, incluso siendo jefe. En eso yo tengo la conciencia muy tranquila.

¿Podría reprocharle a Lanata que sea como es? A mi me parece que no. Hay compañeros que les parece que si y están en todo su derecho. Yo en lo personal te puedo decir que Lanata es un tipo que dejo de hacer un diario para hacer una obra de teatro. A ninguno de nosotros nos pusieron un revolver en la cabeza para decirnos “anda a Crítica”.

¿Fue decepcionante?

Absolutamente. Pero es liviano culpar solamente a Lanata.

El personaje es muy fuerte. Como personaje por lo menos, el tipo tiene una característica que fue capaz de movilizar a una serie de periodistas muy talentosos tras una idea que nadie sabia bien si podía funcionar.

Yo no quiero hablar de Lanata porque es mi jefe en la actualidad y no quiero parecer un chupamedias. Pero yo estaba ahí.   Y ninguno de los que estaba ahí le dijo que no a Lanata sabiendo que podía dejar el diario y meterse en un teatro a los quince días.

¿Quisieron hacer Página/12?

Hay un verbo que cuando yo lo veo escrito ya me cierra el interés. Y es “Hay que recuperar tal cosa”. Y no, no hay que recuperar nada. Es eso, ¿qué vamos a recuperar? las cosas se dan en su momento y en su tiempo.

Hay que entender que hay cosas que ya fueron. Los tipos que cuestionaban que yo dirigiera la sección de Cultura y a la mañana bailara con el payaso mala onda son los mismos que piensan en Tomás Eloy Martínez dirigiendo el suplemento de Cultura de Página 12 y eso no puede ser porque eso ya fue. Y no podés detenerte en eso más de cinco minutos porque a esa gente se la va a llevar puesta el tiempo.

¿Es como con los medios en papel? Si se mueren va a ser porque no saben adaptarse.

No, no se tienen que adaptar. Una nota de tres páginas la voy a leer en papel. Un tweet no. Es así de simple. Se hace periodismo gráfico pensando que la gente no lee. No podés hacer periodismo gráfico pensando que la gente no lee. Si pensás así, no lo hagas.

Un ejemplo fue Libre.

Y si. Yo trabajé en Noticias y había que poner cositas y cuadritos y más cositas. Sacame los cuadritos porque yo quiero escribir una nota. No te adaptes porque no son lo  mismo. Cuando quiero ventanitas voy a internet, cuando quiero leer una nota  voy a la revista. Lo que pasa es que las revistas deberían poder financiar notas largas y buenas con investigación y que hagan la diferencia. Porque si en un diario me vas a poner un tweet, eso un día después y yo ya lo ví y gratis.

Anuncios

Un comentario en “Entrevista a Osvaldo Bazán: “Saber cambia todo. Y lo que hacemos es saber.”

  1. Excelente! Claro y conciso. “LANATA SE PUSO EL CONCHERO Y LAS PLUMAS Y NOS DEJO EN BANDA” Le falto agregar como a otras 190 personas mas o menos. Pero es el jefe..ni yo lo hubiese dicho mejor Bazan.

Comentario recibido, muchas gracias.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s