Elegimos la Economia Social y Solidaria. Creemos en la gente. Por eso.


 

 

Con motivo del Año del Cooperativismo y del próximo Día Mundial de las Cooperativas (7 de julio), SETEM presenta la nueva publicación ‘Miradas globales para otra economía que analiza a fondo la propuesta de la Economía Social y Solidaria y muestra 15 experiencias de éxito en África, América Latina y España.

Crisis económica, social y ambiental, desempleo creciente, aumento de la pobreza y exclusión social. El contexto actual parece no ser muy alentador. Sin embargo, numerosas experiencias en todo el mundo demuestran cómo es posible hacer economía con valores como la equidad, la justicia, la cooperación, la participación y el cuidado del medio ambiente.

La publicación ha sido escrita por el uruguayo Pablo Guerra*, uno de los principales expertos mundiales de Economía Social y Solidaria. El autor la define como “un enfoque de la actividad económica que tiene como prioridad a las personas, el medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Así, “la economía está subordinada a su finalidad real: proveer, de manera sostenible, las bases materiales para el desarrollo personal, social y ambiental del ser humano”, destaca Guerra.

El autor de la publicación insiste en que “la economía solidaria no es sólo un bonito sueño, sino una realidad concreta de nuestras economías“. Encontramos los ejemplos del Comercio Justo, las finanzas éticas, la producción biológica y orgánica, las empresas recuperadas y autogestionadas, el turismo responsable, la organización cooperativa y asociativa, el trabajo en red de la economía popular, el consumo responsable, es decir, “un sinfín de experiencias dispuestas a retomar viejas banderas como las de justicia social y participación democrática, o nuevas banderas como equidad de género y protección del ecosistema”.

Algunas de las características de una empresa de Economía Solidaria son la democracia, las decisiones se toman en conjunto; la equidad, los derechos y los deberes se distribuyen equitativamente entre los socios y socias, la justicia distributiva: los propios socios y socias definen criterios de distribución procurando una remuneración y distribución de ganancias lo más justas posibles; el cuidado del medio ambiente, los criterios ecológicos guían los objetivos de la empresa, y la satisfacción de necesidades, se produce un bien o un servicio que sirva a las verdaderas necesidades humanas, evitando el consumismo.

775 millones de cooperativistas

El cooperativismo constituye el núcleo duro de la Economía Social y Solidaria. Hay unas 755.000 cooperativas repartidas en más de 100 países, que asocian aproximadamente 775 millones de personas, el 12% de la población mundial, y emplean a 100 millones de personas. Una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se han agrupado voluntariamente para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas sociales y culturales comunes, mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática. Hay diferentes tipos de cooperativas. El cooperativismo catalán, por ejemplo, está formado por cooperativas agrarias, de consumidores / as y usuarios / as, de servicio y de transportistas, de vivienda, de enseñanza, de crédito y de trabajo, entre otros.

Experiencias de éxito

El libro nos sumerge en 15 experiencias de éxito de Economía Social y Solidaria en todo el mundo. Uno de ellos es caso de la cooperativa Le Grafeh en Burkina Faso que nace para resolver dos problemáticas muy graves en el país: La exclusión social de la mujer y la problemática ambiental de las bolsas de plástico (su ingesta es la principal causa de mortalidad animal). Ahora participan activamente 5.000 mujeres y cada año se reciclan más de 20 mil kilos de bolsas.

Otro caso de éxito es el de la organización Faces que ha conseguido que Brasil sea el primer país en tener un Sistema Nacional de Comercio Justo. 1,7 millones de personas trabajadoras ocupan en empresas de Economía Solidaria y mueven 10 millones de dólares anualmente. También encontramos el caso de la Cadena Textil Solidaria de Argentina donde se consigue crear un encadenamiento solidario desde materia prima hasta el producto final.

En España, se explican los casos de éxito de Som Energia, la primera cooperativa de consumo y producción de energía verde, la banca ética Fiare o la primera organización española que desarrolló el Comercio Justo con países del Sur: Ideas. “La Economía Solidaria es una forma de estar en el mundo, de relacionarnos con el resto de personas y productos en términos de equidad y de respeto, valorando otros factores y no el precio como única variable”, resume Mercedes García de Vinuesa, socia de Ideas desde hace 13 años.

* Pablo Guerra (Uruguay). Uno de los máximos expertos mundiales de la Economía Solidaria. Profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (Montevideo – Uruguay), ha contribuido a la formación del espacio MERCOSUR Solidario y muchos otros espacios de Economía Solidaria en América Latina.

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